
Además, la primera ola de frío del invierno complicaba la situación del puesto y, como no, Castellón al apoyo.
No comentaré más que de pasada lo verdaderamente innombrable: la mezquindad de ciertos individuos de la institución a la que pertenezco, cuyo único fin es el de torpedear aquellas acciones que se realizan con voluntad y buenas intenciones.
CREE EL LADRÓN QUE TODOS SON DE SU CONDICIÓN.
Sabemos a quien/quienes nos referimos, por lo que sobran las palabras.
A la fin y a la postre, un rato agradable, frescacho (verdad Arantxa?), y otro momento para el recuerdo. (Que las chuminadas de algunos no os paren... no vale la pena hacerles más caso que a una hormiga).
